Crimen y castigo - LikeaPoem.com
Crimen y castigo
¡El silencio es un rezagado!
Grita la voz de la conciencia,
Cual es juez sin avenencias
Y dicta la ejecución.
Éste sabiendo la pena
Camina hacia la faena.
Da vuelta y sobre su hombros,
mira en derredor .
Por el enorme pasillo
Van rechinando los grillos,
prendidos de su talón.
Reza una triste oración,
porque la voz que lo condena
del cuerpo lo desterró.
El silencio afligido
sin salida y con dolor.
Baja la vista un instante,
quiere hallar una razón .
Esa que quizás no esperaba,
o tal vez presintió.
Más allá de su afonía
y la cruenta decisión.
Entrega al viento su espíritu.
Deja un testamento al adiós
En la cárcel de mi alma,
Preparan su ejecución
y es colgado de los barrotes del pasado
con los puños maniatados,
sin hacer uso siquiera,
por está vez de su voz.
Hoy el silencio ha fenecido.
Su sigilo lo condeno.
Se ha librado una vez más;
del mutismo el corazón.
De nada le sirvió vestirse de oscura dama
y si igual la pena; él mismo cumplió.
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