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Lloran las cigarras a tu paso
crujen las hojas bajo tus delicados pies
mi corazón de manzana fluye venenoso a tu boca
dulce, duro, amargo como la hiel,
no acepto abrazos lánguidos,
tampoco sean veloces
abrázame hasta que mi alma se consuma,
que mi corazón se derrita...
un ruiseñor canta a lo lejos,
es música acariciando el alma,
son tus ávidos labios buscando los míos
viajé al cielo,
tu mano fuerte me dirige,
me lleva por caminos de vértigo,
la inocencia ya no habita,
perdimos la batalla entre caricias de fuego,
danzo en el aire, me hago etérea,
es como una dulce muerte,
mis manos crispadas,
las tuyas veloces por mi cuerpo,
tu constancia por querer,
mis deseos cumplidos al cosmos,
tus verdes ojos un poema,
una delicia reflejarme en ellos,
me observan hambrientos...,
contigo hasta el final del tiempo.
Rocío Chalco Vargas
Maracaibo, 25/12/2021
Mirando la pista de baile...
Te recuerdo.
En éste salón de eventos,
Donde tú y yo,
Hacíamos nuestro vaivén...
Cuando sonaba un vals...
O algún género lento.
Con cada paso que dabas,
Transcurría despacio el tiempo.
Sólo éramos tú y yo,
En ese preciso momento.
En el lugar...
Donde nuestras existencias se unían...
Para un sólo suceso.
Allí se daba nueva vida...
A un siguiente universo.
Vuelvo a la pista...
En cada intermedio,
Te miraba...
Después de robarte un beso.
Me imagino tenerte en mis brazos,
Mientras bailamos en la oscuridad,
Iluminados por las luces de afuera...
Que se adentran hacia el centro.
Sosteniendo tu silueta...
Seguimos con lo nuestro...
En nuestro mundo de danza oscura,
Bailando un vals lento.
Autor: Santiago Nahuel López Brito
Domingo 26 de Mayo del 2024, Tucumán,
Argentina.
Para mi abuelo,
su vida es un reloj.
Conoció una aguja
en el pajar del trigal:
mi abuela,
risueña en la granja,
hace a la gallina graznar.
Él me dice: no tejerás,
no curtirás tu mano de hombre
en la lana de una oveja;
la dueña de la aguja es la abuela.
Tú no barras, rastrilla;
el barro es trinchera.
Dijo al alba,
en la bodega añeja,
frente al lago del tío:
tú trabajador serás,
ávidos mecanismos
en tu mente tendrás;
más que un reloj,
serás el campanal.
El tío ya se dio cuenta:
me gusta tejer,
con las muñecas
de mi hermana jugar.
¿Pero cómo le diré?
Si el abuelo se entera,
me dejará desde pequeño
habitar el reloj sin darme cuerda.
En abundantes noches blancas retraída, cavilando taciturna aún sin tu respuesta,
el señor insomnio seguro me visita, insistente, otra vez puntual acude a la cita.
Entra primero sigiloso, presto, en mis sienes se hunde,
ordena abra los ojos, se ocupa diligente, eres un maestro en vaciar y despejar la mente, mientras lucho con la nada de un imaginar constante.
No hay ficción premeditada en noches de borrasca,
sólo esperar que amaine, poner cuidado,
divisar los residuos abandonados por la noche ulular,
husmeando terreno con catalejo,
aprender a esperar.
Está tan entrada la madrugada, que ni en ti pienso,
todos duermen,
solo a lo lejos un veloz auto,
hay silencio, los minutos reacios pasan profanos sobre mi frente,
cuando casi al alba vuelvo a leer tus ojos, pues aún los llevo en mente.
Rocío Chalco Vargas
Maracaibo, Venezuela
28/2/2009
A veces me pregunto cuál es el sentido de seguir caminando si cada paso se siente repetido.
No es que quiera rendirme, es solo que estoy cansado… cansado de intentar entender algo que parece no tener respuesta.
Antes creía que la vida tenía un propósito claro, algo grande, algo que justificara todo el esfuerzo.
Ahora solo veo días que pasan, rostros que cambian, promesas que se diluyen con el tiempo. Y yo sigo aquí, preguntándome si estoy avanzando o simplemente sobreviviendo por costumbre.
Me recaigo en mis propios pensamientos. Vuelvo a cuestionar si lo que hago importa, si alguien notaría mi ausencia o si todo seguiría igual.
No porque quiera desaparecer, sino porque quiero saber si realmente dejo huella en algo o en alguien.
No es tristeza intensa, es algo más vacío. Una sensación constante de estar fuera de lugar, de vivir una historia que no termina de sentirse propia. Y aunque sigo preguntándome por el sentido de todo, empiezo a dudar si realmente quiero una respuesta… o si solo pregunto para llenar el ruido.
La pregunta queda ahí, suspendida.
Sin respuesta.
Sin alivio.
Como muchas otras cosas.
Allá van los niños con su algarabía,
con su alegría bulliciosa
por casa, lo invaden todo, es Navidad,
los triquitraquis no dejan de sonar,
el olor a hallacas perfuma el hogar,
mis padres felices,
nadie faltará a la mesa
qué lindos días vivimos,
recuerdos de Navidad.
Mamá hacía siempre un pavo exquisito para la cena,
era su receta especial sueca,
papá se ocupaba de vigilarlo que no se quemara,
nuestra mesa es binacional,
con delicias de Venezuela y Perú,
adaptamos el pavo y las hallacas, algunos años el pernil,
el dulce de lechoza y los alfajores,
el chocolate caliente y el panetón al amanecer del 25 con los bollitos,
no falta nunca el pan de jamón,
nos adaptamos veloz.
Papá compraba los ingredientes de las hallacas en Las Pulgas y hasta decía busaca,
iba alegre y traía siempre demás, de todo,
para él, el relleno del pavo era especial.
Los hermanos menores se casaron con marabinos, llegó la cuarta y quinta generación,
maracuchos de pura cepa nacidos aquí,
que cantan gaita con pasión,
a Nuestra Chinita con fervor,
en la ciudad escogida por papá para asentarnos y echar raíces,
fue en una muy lejana Navidad,
directo del Aeropuerto Internacional La Chinita a la Basilica de la Chiquinquirá,
a agradecer a la Virgen por habernos traido a esta tierra hermosa donde ahora mis padres duermen en paz.
FELIZ NAVIDAD.!
Rocío Chalco Vargas
Maracaibo, 3 de diciembre del 2025.
Llegando a la quebrada,
mis amigos y yo habíamos quedado
en pasar juntos
un largo fin de semana.
Cerca del mediodía,
ya habían pescado
algunas viejas del agua.
Mientras encendíamos las brasas,
escuchamos a lo lejos
una cabra que merodeaba.
Mi amigo sacó su rifle de la carpa,
diciendo:
—Hoy comemos asadito de cabra.
Disparó con precisión,
y todos lo felicitaron.
Pasamos una gran jornada.
Cuando el día se apagaba,
nos preparábamos para regresar.
Guardamos lo que sobró,
y emprendimos el camino.
Ya cerca de un peaje,
unos agentes nos detuvieron
para una revisión de pasada.
Nos preguntaron de dónde veníamos;
respondimos que de pescar
en aquella quebrada.
Nos pidieron abrir el maletero.
Asentí, incluso invitándolos:
—Queda carne asada de cabra.
El agente sonrió,
diciendo que no habían comido
nada en todo el día.
Abrimos el maletero,
sacamos las conservadoras…
Las abrimos.
—¿Qué es esto?...
¡Oh, por Dios!...
Eran restos de carne humana.
El agente quedó paralizado.
Y yo… yo fui quien gritó,
quien vomitó hacia un costado
sin entender nada.
Mis amigos tampoco hablaban:
estaban petrificados,
casi sin aire.
Yo solo observaba
cómo los agentes extraían
aquellos restos
del baúl de mi chata.
En medio de este diluvio corro buscando dónde cubrirme.
Los relámpagos revientan el cielo, retumbando a lo lejos.
Por suerte alcanzo un viejo paraje y me siento un momento,
tratando de recuperar el aire.
Pasan los minutos…
Y, entre el rugido de la tormenta, escucho unos gritos horripilantes.
Intento ver a través del manto de agua,
en esta tempestad con vientos voraces.
Allá, entre los pastizales de unas haciendas lejanas,
distantes de este refugio abandonado…
...
Veo… ¿qué es eso?
...
Una criatura tétrica e inquietante
se devora a un caballo.
Sus ojos rojos arden como hierro al rojo vivo,
listas para moldearse.
Su piel negra, estirada sobre un cuerpo alargado,
brilla apenas por los relámpagos.
Por un instante, me mira.
Y corro. Corro lo más lejos que puedo.
No quiero voltearme.
Pero escucho…
¡viene hacia mí corriendo!
Las pisadas retumban detrás de mí.
Intento no detenerme.
No puedo más…
Él ya me alcanzó.
No quiero verlo.
Me dejo caer al suelo.
Solo se escucha la lluvia.
Él se fue… ya no lo veo.
Mi corazón no deja de acelerarse.
Pero entonces noto algo en el barro.
Una muñeca pequeña, de cabello negro,
con una nota atada a los pies.
La nota dice:
“Sigue… y no voltees a ver.”
Una risita se oye a un costado.
Una niña, entre la maleza amarillenta,
me observa un segundo…
y se desvanece entre los pastizales
de aquel campo inmensamente grande.
Yo sigo, con prisa, sin mirar atrás.
Las risitas de la niña continúan…
La bestia grita de rabia,
cada vez más lejos.
Y después, finalmente,
solo el silencio queda como testigo
de lo que acaba de ocurrir.
Autor: (SNLB023) Santiago Nahuel López Brito.
Miércoles 26 de Febrero del 2025, Tucumán, Argentina.
Hoy 25 de noviembre es el Día Internacional de la Lucha Contra la Violencia de Género hacia la Mujer, en honor a estas valientes mujeres les dedico este sentido poema.
Como sordo silencio©
Deseas una lluvia fina cubra tus heridas...,
brisa de rocío humedezcan tus mejillas,
toscas manos arrasando esos labios,
sueñas manos suaves podrían mimarte,
secar las lágrimas perdidas
de los fríos rincones de tus miedos.
Fugaces arrepentimientos...,
confianza de besos...,
limpia tu jardín de lirios muertos,
promesas rotas cuál tallos muertos,
nada convence a las magulladuras de tu alma,
creíste te llenarían de perlas...,
violáceos adornan tu hermoso cuello.
Amaste y no dejaron expandirte...,
quisiste..., añoraste..., prohibida de abrir tus alas,
tus caricias como valor de oro,
tus miedos alimentando a otro,
túneles..., compuertas..., abismos...,
más sólo te traicionaron.
Mujer valiente llénate de rosas,
coraje sutil de amazona hermosa,
libera tus perfumados cabellos al viento...,
renace..., florece..., atrévete...,
deja el silencio sepulcral de las tumbas,
sólo abrázate al poder del amor como una diosa.
No te obligues a vivir como hojas secas.
Florecerás.
Rocío Chalco Vargas
Maracaibo 6/3/2011
Me pregunto si alguna vez volveré a sentir algo real.
Porque últimamente todo se siente tan falso, tan distante… como si estuviera viendo mi propia vida desde afuera, sin poder tocarla, sin poder vivirla.
Sonrío, hablo, hago lo que se supone que debo hacer, pero nada de eso me pertenece.
Solo repito los mismos gestos vacíos, como una marioneta que se mueve por costumbre, sin alma, sin propósito, sin fuego.
Hay días en los que me levanto y ya estoy cansado, como si el simple hecho de existir fuera demasiado.
Y no es que algo malo haya pasado, no hay una razón concreta, ni una herida visible.
Solo esta sensación que me consume desde adentro, que me arranca las ganas de todo y me deja observando el techo, pensando en nada, esperando que el tiempo pase más rápido.
Me odio por sentirme así, por no poder disfrutar ni siquiera lo más pequeño.
Por tener gente que me ama y aun así sentirme completamente solo.
Y cuando intento explicarlo, no salen las palabras correctas.
¿Cómo se explica un vacío que no duele físicamente, pero que te quita cada parte de ti poco a poco?
No se puede.
Solo se soporta.
Solo se sobrevive.
"Un mal día, no es una mala vida"
"Tu cuello no es una bufanda, no la cuelgues"
"Tu cara no es una marcará, no la escondas"
"Si piensas que no haces orgulloso a nadie, Dios siempre lo estará de ti"
"Amarte a ti mismo es mejor que amar a los demás"
"Cuídate, descansa, rie, ama, diviértete, extraña, llora todos somos especiales"
"Eres el mejor nunca lo olvides"
“Si mi destino es estar solo, que dios me quite las ganas de ser amado”
"Si mi destino es estar solo, lo acepto pero el deseo de querer ser amado ojalá también desaparezca"
Una vez escuché una experiencia, era un niño perdido el cual lloraba al no poder encontrar a sus padres, pero una persona se detuvo al mirar al niño empezó a hacer caras graciosas y intentar alegrar al pequeño infante, para después buscar a sus padres.
En ese momento comprendi que el ayudar no es un acto grandioso, sino una acción sencilla que puede cambiar el día de alguien y en ese intercambio, te puede hacer más humano porque al cuidar del miedo del niño, también cuido de la propia capacidad de empatía y amor, es en esos momentos, cuando compartimos algo tan simple como una sonrisa, que entiendo que la verdadera fuerza no está en ser un héroe, sino en ser un puente para quien se siente perdido.
Si, el amor ha de iluminar tu vida, hacerte soñar y cambiar por esa persona, por qué no sea de poder tener ese sentimiento todos, ¿Acaso tenemos que hacer algo especial para encontrar ese tan precioso sentimiento? O es acaso que dios quiere que los amantes de ese sentimiento el cual es imposible de conseguir para ellos, piensen y amen en silencio, pensando en todo lo que pudieron haber cambiado solo con tener la fuerza o la voluntad de decirlo a aquella persona que aprecio, siendo un castigo por no poder tener la voluntad, haciendo que ese amante del amor solo mire cómo es rodeado por parejas cuando el nunca ha podido sentir aquel sentimiento el cual a de anhelar como todo su ser?...
El amor, hermoso, bello y emocional; aquel sentimiento que todos amamos, pero no todos podemos obtener, millones de personas siempre nos quedamos a un lado, mirando, dudando y sobrepensando algo que es normal en un humano: pensar, ¿qué pasaría si me dice que no?.... Ese pensamiento es el que nos hace desear el amor, ser amantes de aquel sentimiento del cual siempre seremos rechazados...
Mi primera publicación, es un desahogo a una persona enamorada del amor y rechazada por ese hermoso sentimiento.
Hola, soy un tulipán… he crecido desde la tibieza del otoño
hasta el crudo invierno de Europa, mientras un hombre
me resguardó del crudo frío para cuidar de mi belleza
y así no morir antes que llegue la primavera.
Me habló amoroso, quedo… me contó
cómo será mi vida cuando nazca… me ha dicho al oído
que tendré una experiencia hermosa…
no ha escatimado en elogios ni en decirme que conoceré
a una bella dama quien me comprará y pondrá
en un hermoso florero de cristal frente a un ventanal…
Ahora estoy un poco emocionado porque ya es Primavera
y mi color fucsia es cada vez más hermoso
mis brotes van cayendo…
pronto seré una hermosa y encantadora flor.
Desde el ventanal de la hermosa dama…
le hablaré del jardinero… quien me mimó hasta que nací…
un hombre valiente y solitario a quien amé
mientras vivía en el jardín… era mi cuidador
ahora quisiera que él cuide a la hermosa dama
quién me compró con su corazón…
Rocío Chalco Vargas
Septiembre 2009
Es fácil tropezarse en estas veredas
que nadie se dignó a arreglar.
Es fácil toser frente a estas paredes con humedad
que nadie se dignó a pintar,
o ese que se fue
y que nadie se dignó a saber qué le pasaba.
Hasta dónde llegará mi grito,
qué tan lejos quedará de vos,
o capaz estás acá
y no me digno a mirarte.
Pensé que estaba nevando
y era la caliza que caía del techo.
Pensé que eran risas y eran lamentos.
Pensé que era tu voz,
pero era el viento.
Sus ladridos avisan que ya llegan.
Si se esconde, es porque viene tormenta,
y cuando la muerte lo vino a buscar
se fue para que no lo viera.
La diferencia es que él sí miraba el cielo,
él también se daba cuenta de la humedad del techo,
hasta parecía dar su opinión
con la mirada.
A veces me la trae en sueños,
como queriendo decir
que la tormenta ya pasó,
que solo queda vivir,
o mejor dicho,
resistir.
A finales del 2008 en Chile, sucedió el primer caso de suicidio de una adolescente, conmocionó al país y a mí se me partió el alma saber del caso y cómo fueron los hechos, ella se suicidó porque compañeros del colegio le hacían bullying en un parque cercano a su Colegio, éste es un homenaje que le hice a ella y para los niños que están sufriendo acoso escolar.
A TANIA
* Con catorce años ya pensaste que la vida no valía nada.
*. Con catorce años se debe estar enamorada.
* Con catorce años, palpaste con rigor el miedo.
* Con catorce años tenías tan solo que prepararte para tus exámenes.
* Con catorce años tenías que estar haciendo
tus pininos maquillándote.
* Con catorce años, nadie te salvó de la boca del lobo.
* Con catorce años, ibas a medirte alegre tus primeros tacones.
* Con catorce años, se sebaron con tu mansedumbre de niña buena.
* Con catorce años, debías empezar a leer los primeros clásicos.
* Con catorce años, se ensañaron porque confiaste en ellos.
* Con catorce años, tendrían que haberte dado tu primer beso.
* Con catorce años, confiaste en que alguno de tus compañeros lo diría.
* Con catorce años, saldrías a esconderte a fumar tu primer cigarrillo.
* Con catorce años, debiste tener noches en blanco de tortura.
* Con catorce años, ansiabas ser tocada por un ángel.
* Con catorce años, no entendiste por qué a tí te toco ésta penuria.
* Con catorce años soñabas con padres en quién más confiaras.
* Con catorce años, sufriste las presiones de las torturas mentales.
* Con catorce años pretendías ser valiente a los ojos de la gente.
* Con catorce años, decidiste terminar tu creído calvario.
* Con catorce años, no sabías que se abrirían otras posibilidades, otros amigos.
* Con catorce años, te
convenciste que ningún maestro por ti abogaría.
* Con catorce años, querías ser la dorada chica que todos querían.
* Con catorce años, una desesperada decisión cruzó veloz tu mente.
* Con catorce años, terminaste inerme en el vacío, balanceando tu vida en un árbol, ahí marchita y los tuyos llorándote.
Rocío Chalco Vargas
Noviembre 26 del 2008
Decir que te amo es poco
Te honro por lo que fuiste
Te aprecio por lo que diste
Te admiro por lo que enfrentaste,
Por esa determinación de tu feroz lucha,
Por todos los días maravillosos,
Por esas estrellas que pusiste en mis ojos,
Por llenarme los labios de esperanzas,
Por llevarte los miedos y darme aliento para el nuevo día,
Por esas olas de fuego que dejaste sobre mi piel,
Por esas tardes juntos soñando el futuro,
Por esos ocasos dibujados frente a nuestras almas,
Por las promesas silentes en tu mirada,
Por mis emociones atajadas para no herirte,
Por ese ciclo que injustamente se cerraba,
Por esa resignación a lo inevitable,
Porque se te apagaba la vida... y yo amándote.
A Sandro quien luchó como todo un guerrero contra su cáncer de huesos que lo venció.
Rocío Chalco Vargas
Maracaibo, Noviembre del 2012
Que será de mi
sí solo vivo en medio de toda mi oscuridad,
una niña sola
que vive silenciada como si fuera el mal.
que querrá decir
sí nací solo para escuchar
si digo una palabra
me intentan callar
que será de mi
si intento volar
de una manga me sujetan
no me dejan respirar
que querrá decir
sí intento no ser un estorbo
siento como mi garganta se cierra
no me dejan hablar,
una vez más lo deduzco,
que querrá decir?
si no soy un estorbo
porque serlo?
no sé qué hacer conmigo
intento ser yo
pero todos me detiene
quiero romper esas cadenas
y decir todo lo que piense,
todo lo que está bien
todo exclamaré
y lo digo todo, ¿para qué?
mi voz jamás será escuchada.











