El Otero: mi lugar feliz! - LikeaPoem.com
El Otero: mi lugar feliz!
¡Era mi lugar feliz! Era como un pequeño cerro aislado en medio de una pradera o una loma que sobresalía en medio de un potrero de la finca “Torcoroma” de mi abuela materna, desde dónde podía otear los alrededores. Allí subía para observar a las garzas volando al atardecer, ver al ganado pastando libremente o sentir el aroma de la lluvia al caer.
Tenía una bonita forma, como la de un seno posado sobre la tierra, con un lado menos empinado para subir caminando o corriendo, casi redondo en su forma o algo cónico tal vez...estaba situado justo al lado de un arroyo de agua fresca y cristalina, llamado “el corazón del tigre”, a la sombra de un gigantesco árbol de caracolí...
Algunas personas decían que ese montículo era un "pirú" que es el término popular utilizado en mi país para referirse a una construcción funeraria que diversas culturas precolombinas realizaban para honrar a sus muertos, pero nunca estuvimos seguros de ello, ni permitimos que los guaqueros lo "revisaran".
Subía a su cima para estar en soledad o para encontrar la calma, para acostarme en la grama y mirar al cielo, aunque se me llenara el cuerpo de hormigas arrieras...Era como si un vórtice de energía se concentrara en ese lugar, la percibía, se podía experimentar allí una sensación de bienestar, de paz, de tranquilidad...
Solía ir a ese lugar desde niño y también después cuando me hice adulto. Hace mucho tiempo que no voy al otero, pues la última vez que fui, todo era un poco distinto, había una casa en su ladera, y una cerca de púas dividía su cima…pero lo recuerdo como era al escuchar la canción de J. L. Perales "quiero ser agua fresca".
Ahora, en mi nuevo lugar feliz, en vez de un sólo cerro aislado, ahora hay dos pequeñas elevaciones a las cuales suelo subir, cuando quiero estar en paz y escuchar tu corazón latir.
Tuhma Kani