Semidios - LikeaPoem.com
Semidios
Cierra tus ojos, cierra tus labios,
que no haya tumba más que para el amor viejo.
Cierra tus manos, apriétalas fuerte,
que no duela tanto que no puedas curarlo.
Cierra el pasado, abre tus sueños,
déjate volar libre hacia el viento.
No arrugues la frente, vence tus miedos,
rescata del tiempo tu corazón muerto.
Cierra el secreto, cierra las sombras,
que no haya dolor en tu boca de hielo.
Cierra este cielo, ríete de él,
desafía el silencio con palabras ciegas.
No mires de frente, no pidas perdón,
abre tu cuerpo rompiendo el sol.
Empieza este juego y no mires atrás,
no pienses, no sientas de más.
Repliega tus alas, ferviente y nerviosa.
Roza mis venas, desangra mis lunas.
Aprieta el gatillo, quítame la vida.
Roba mis días, arma tu silencio y déjalo expandirse hasta el infinito, tu punto de luz, tu pequeña semilla.
No veo más que tu rostro brillante asomado a mi sien, a los resabios de una esperanza robusta... y ausente.
Entre los pliegues de estas piernas ensombrecidas por el cosquilleo que duele, que mata, que abriga.
Qué haces que no disparas. Qué esperas que suceda.
Nada impedirá tu cruel y justa venganza.
Ningún temblor vendrá a rescatarme,
ningún perfume a noche de lluvia,
ningún beso escapado de la celda del olvido, ninguna despedida.
Calcula bien el disparo, mide la distancia, no tiembles.
No cierres tus ojos, no cierres tus labios,
que no haya en tu vida más tumba que la mía.
Cierra tus dedos, apriétalos fuerte,
que no duela tanto que no puedas curarlo.
Cierra el pasado y abre tus sueños,
no arrugues la frente, vence tus miedos, no tiembles.
Cierra el secreto matando este cuerpo,
que no haya dolor en tu boca de fuego.
No mires de frente, no pidas perdón,
aprieta el gatillo, abre mi cuerpo, sé mi dios.
Este poema fue publicado en tupoema.com.ar por el usuario